|
El ensayo busca evaluar derivados del cannabis para aliviar dolor osteoarticular y reducir el uso de opiáceos. “Buscamos disminuir en un 30% el consumo de opiáceos. Ese es el objetivo central. Si logramos buenos resultados del medicamento y la aprobación sanitaria, podría abrirse la posibilidad de su comercialización”, señaló Viviana Cervieri, integrante del estudio legal Cervieri Monsuárez, quien asesoró a Yuzu Pharmaceutical —empresa estadounidense— para que pueda llevar a cabo el ensayo clínico en Uruguay.
El estudio se está realizando desde marzo en la Unidad Interdisciplinaria del Dolor del Hospital de Clínicas y, en dos semanas, ya se reclutaron 10 pacientes. Según dijo Cervieri, se prevé alcanzar un total de 180 participantes con dolor crónico osteoarticular y se estima que los primeros resultados podrían estar disponibles en un plazo de un año y medio.
Según detalló, el desarrollo del ensayo implicó varios años de trabajo previo y posiciona a Uruguay en un lugar relevante dentro de la investigación internacional. La idea, según explicó Cervieri, es que la información que surja del ensayo “sirva como base científica a nivel global, para que otras empresas puedan desarrollar productos para mejorar la salud y el bienestar de los pacientes”.
Además, remarcó que el estudio también representa una oportunidad para el país en términos de desarrollo productivo, ya que hoy el medicamento se importa desde Canadá, pero la idea es que, en el futuro, se pueda producir en Uruguay y desarrollar toda la cadena localmente, señaló la asesora.
Por su parte, el director del Instituto Nacional del Cáncer y profesor agregado de la Cátedra de Oncología del Hospital de Clínicas, doctor Mauricio Cuello —uno de los referentes del estudio—, destacó el valor científico de la investigación ya que aseguró que la evidencia clínica de ese tipo de medicamentos es limitada.
“El estudio recién está empezando, pero es un aporte sustancial, porque hay muy poca información producto de estudios clínicos fase 3 en este tipo de compuestos”, afirmó.
El ensayo está dirigido a pacientes con dolor musculoesquelético crónico, incluyendo enfermedades inflamatorias, degenerativas, metabólicas y trastornos del tejido conectivo, entre otras condiciones. Cuello señaló que el dolor osteoarticular crónico es una patología altamente prevalente y que muchas veces requiere el uso de opioides.
En ese sentido, indicó que el ensayo busca ofrecer una alternativa que permita reducir ese consumo.
“Me sorprendió el volumen de pacientes con dolor articular que consumen opioides en Uruguay. Es un número realmente significativo”, afirmó, y dijo que lo que se busca con este tipo de investigaciones es encontrar medicamentos alternativos que permitan disminuir esos síntomas y, al mismo tiempo, reducir el uso de opiáceos.
Según contó, el estudio contempla tres grupos de pacientes —dos con distintas dosis del medicamento y uno con placebo— y tiene una duración de seis semanas, con evaluaciones periódicas de la evolución del dolor y la respuesta al tratamiento. La participación es voluntaria: los pacientes ingresan mediante la firma de un consentimiento informado y pueden retirarse del ensayo en cualquier momento si así lo desean.
Quienes estén interesados en formar parte del ensayo y padezcan dolores musculoesqueléticos crónicos pueden comunicarse a: arthro@hc.edu.uy.
|