El equipo de @gesor agradece desde ya vuestro aporte, el que nos permitirá seguir creciendo y brindando cada vez más contenido.
Moneda | Compra | Venta |
![]() |
38.05 | 41.05 |
![]() |
0.05 | 0.35 |
![]() |
7.23 | 9.23 |
![]() |
40.54 | 45.39 |



(escribe: Pablo Romero) ¿En qué ayuda el escanear los rostros de nuestros estudiantes para mejorar su asistencia liceal? ¿Convertirlos en una combinación numérica para confirmar si ingresaron al recinto educativo es una medida pedagógica? ¿Acaso los docentes y adscriptos no cumplen perfectamente con esa tarea sin exponer la privacidad de los gurises ni forzarlos a la violencia de exponer diariamente sus rostros a una cámara de vigilancia facial? ¿Esto motivaría a que los estudiantes que no concurren finalmente lo hagan o solo serviría para identificar situaciones de ausentismo siendo que hoy ya se realiza con total claridad? ¿Ayuda en algo a que el estudiante que no asiste tenga motivos para hacerlo? Por el contrario, será un elemento para que no se sientan a gusto yendo a estudiar. Lean los carteles que los estudiantes del liceo de Piriápolis han colocado. No hay dos lecturas posibles sobre lo que genera. Imposible no entender lo que esto provoca en el estudiantado. Hay que escucharlos, pues son ellos el objeto directo de experimentación de escaneo del rostro de adolescentes que plantea el plan piloto de la ANEP. También se debe escuchar a los padres, claro, quienes manifiestan no haber sido consultados. Cuesta comprender que ni siquiera se les preguntó qué les parecía la idea. Supongo que sin sus consentimientos firmados tampoco podría procederse a tomar una medida de tal naturaleza con sus hijos. Esta iniciativa de reconocimiento facial de estudiantes menores de edad en instituciones educativas ya ha sido declarada ilegal y prohibida en Francia, Suecia y en Nueva York a raíz de la violación de normas vigentes de protección de datos. Esas normas son, por cierto, la base de las mismas que tenemos aquí, o sea que se abren las mismas puertas para que esta medida sea considerada ilegal, como ya dictaminaron tribunales franceses (https://elespanol.com/invertia/disruptores/grandes-actores/tecnologicas/20200402/declaran-ilegal-usar-reconocimiento-facial-colegios-franceses/478953751_0.html)
Pero, sobre todo, es una medida que no invita a que los estudiantes se sientan cuidados, es una medida que no invita a construir comunidad de cercanía, de confianza, respeto y afecto. Por el contrario, construye una relación de sospecha y control, de vigilancia y manejo de datos privados de nuestros adolescentes por parte de empresas, de fiscalización sin ninguna cabida para lo pedagógico. Nada aporta en relación a combatir la inasistencia, cuestión que tiene una base social compleja y que requiere de distintos esfuerzos, de apoyos en equipos multidisciplinarios y trabajo territorial en los barrios, en los hogares de nuestros estudiantes, en profundizar con políticas que permitan mejorar sus condiciones económicas y culturales. La inclusión no comienza cuando nuestros jóvenes atraviesan el portón educativo. Mucho menos cuando se les violenta escaneando sus rostros en la puerta del liceo. Ojalá prime el sentido común, ojalá se escuche a la colectividad educativa, ojalá que la comunidad de Piriápolis sea el bastión de resistencia que permita detener esta iniciativa y abran las puertas a una sociedad donde el rostro sea "escaneado" por un otro humano que empatiza y busca soluciones a la real problemática por la cual muchos de nuestros chiquilines no asisten o asisten irregularmente a nuestras instituciones educativas. Construyamos políticas desde lo pedagógico, que Inviten a que los estudiantes crucen el portón educativo, no a que sean un mero código biométrico. No despersonalicemos y echemos por tierra el principal "contrato" educativo que tenemos con ellos: el de la confianza. Necesitamos humanizar nuestras escuelas y liceos, no convertirlas en comunidades de control tecnológico mediante cámaras de vigilancia.
Tenemos nuestras calles y ciudades llenas de cámaras. Dejemos que nuestros gurises y gurisas sientan que al menos en las aulas, que al menos en nuestras instituciones educativas, tienen un lugar libre del ojo fiscalizador del mundo adulto y sus autoridades. Dejen que los profesores podamos seguir construyendo vínculos de confianza. Ese es el camino y no otro.
A los lectores de @gesor que realizan comentarios, en particular a quienes ingresan en la condición de incógnito, no se molesten en hacer comentarios ya no son publicados debido a que no dejan registro de IP ante eventual denuncia de alguna persona que se sienta dañada por ellos.
Igualmente reiteramos lo que hemos escrito en anteriores oportunidades, que pueden referirse con la dureza que se entienda pertinente pero siempre dentro del respeto general y no discriminando ni agraviando, o con expresiones que de alguna manera inciten a la violencia. Los comentarios son una herramienta maravillosa que debemos preservar entre todos.